Para muchos de ellos comienza la Pascua. Muchos, que han experimentado aceptación en los Centros de Consejería y Tratamiento, recibiendo nueva Vida a través del precioso regalo de los medicamentos de ART, que han restaurado su dignidad y sus relaciones, han mejorado su fuerza física, están listos para celebrar su Pascua muy personal.

Celebrar la Pascua con ellos, significa mucho para ellos y para nosotros. Son profundamente conscientes de la posibilidad de una nueva vida, una vida transformada a través del sufrimiento. A pesar de que viven con el VIH toda su vida, su vida está siendo valorada por ellos mismos y sus familias, son capaces de contribuir a la sociedad y seguir su ocupación como antes, el cuidado de sus familias y seres queridos.

La ONU ha declarado recientemente un sueño muy ambicioso, que terminará la epidemia en 2030. Su objetivo es el llamado 3 x 90 que significa para 2030:

  • El 90% de las personas de todo el mundo conocerán su estado de VIH
  • El 90% de las personas seropositivas estarán en tratamiento, lo que significa, al mismo tiempo, la prevención del VIH
  • El 90% recibirá atención continua Esta es de hecho una tarea gigantesca.

 

Para países como Australia y otros países desarrollados esto están a su alcance.

En PNG tenemos en la actualidad 7500 personas en tratamiento activo dentro de nuestra red católica.

80.000 a 100.000 personas reciben asesoramiento y pruebas cada año y muchos de ellos son visitados en sus hogares, si así lo desean. Esto está lejos del 90% que la ONU espera.

PNG enfrenta dificultades para obtener un suministro regular y continuo de otras materias primas para el VIH como kits de prueba, cartuchos de recuento de CD4 y pruebas de carga viral.

Sin embargo, celebramos los logros alcanzados hasta ahora y pronto agregamos el primer Centro de Cuidados Paliativos en la Capital Port Moresby, para personas que necesitan un intenso cuidado durante un par de semanas, para celebrar su resurrección personal.

El centro será administrado por SSpS y nombrado después “Fundación de Vida de Apoyo San José Freinademetz”

Todavía no hay vacuna en el futuro cercano para la prevención de la infección por el VIH. Por esta razón necesitamos más trabajadores comprometidos en el viñedo para “Percibir, Entender y Participar”

Hna. Tarcisia Hunhoff, SSpS

 El sol salió en la Santa Misa de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia,

así como las sonrisas de cada uno de los presentes en ese Campus Misericordia.

Francisco llamó a los jóvenes a tener presente la Misericordia en sus vidas.

En la Parroquia San Francisco de El Monte, nuestra hermana Miriam

Torreblanca celebró el reciente 4 de enero, sus 25 años de vida consagrada

como Misionera Sierva del Espíritu Santo. La acompañamos como comunidad

religiosa, parroquial, además de su comunidad familiar y sus amigos/as.

Un buen momento para agradecer su presencia en nuestras vidas y

especialmente sus talentos, su cercanía a la gente y su ternura en el trato,

de manera específica con los enfermos y necesitados. Ella procura servir

hoy a quienes se le confían escuchándoles y compartiéndole su

sabiduría en medicina alternativa.

 

Gracias Hermana por tu fidelidad al Señor aún en medio de las

adversidades que enfrentas por los límites que se expresan en tu salud! 

 

Como religiosa joven de la Congregación Misionera Siervas del Espíritu Santo, Provincia Espíritu

Santo - Paraguay, deseo compartirles mis experiencias vividas con los indígenas Avá Guaraní

de Yapo, que fueron desalojados el 20 de mayo del 2014.

 

 

 Y fue así mismo, el martes 20 de mayo se realizó el desalojo. Las Hnas. Mariblanca Barón,

Ángela Balbuena, Raquel Peralta y yo Francisca Alvarez, junto con dos técnicos de la pastoral

hemos llegado temprano al lugar.

El silencio era impresionante, ya no se oían aquellas voces o risas que uno escuchaba al llegar,

ahora estaba vacío, tuvieron que salir para que los policías no pudieran encontrarlos.

 

 

 

 Yo sentía una gran impotencia al ver cómo iban tirando las pertenencias de los indígenas y sin poder

hacer nada porque la “ley” amparaba el desalojo.

 

Esta forma de proceder no sólo afecta a los indígenas sino también a cada uno de nosotros, trae

consigo muchas consecuencias, primero la violación a los derecho de los indígenas, la desigualdad

social en la que los ricos cada vez más se enriquecen a costa de los pobres (materialmente), los cambios

climáticos a consecuencia de las grandes deforestaciones.

(Hna Francisca A.)

 

Agradecemos el testimonio de nuestras hermanas en Sudan del Sur. Y compartimos con ustedes este testimonio que fortalece nuestra Fe 

 

“El 15 de Septiembre del 2010 las SSpS dijimos “Sí” al llamado de comenzar una nueva misión en la Diócesis de Yei, Sudán del Sur.  Arribamos al país en un momento en el que la gente vivía en constante temor y alerta. Estaban siempre listos para que, en caso de un nuevo bombardeo, pudieran escapar nuevamente y buscar protección en la selva o en los campos de refugiados. Durante la guerra civil habían sido víctimas de crueles y terribles tiroteos masivos, incendio de casas, disparos y bombardeos. Cuando nosotras llegamos, la gente del Sur estaba a punto de votar en referéndum para ver si estaban a favor o no de convertirse en un país independiente de Sudán. Los sudaneses del sur que había sufrido durante años a causa de la guerra civil ponían en duda que el referéndum fura a ser pacífico.  De hecho, la mayoría sólo vivía en casas con techo de paja, casi esperando tener abandonarlas y escapar otra vez.

  

El Obispo, Erkolano Ludu Tombe, y los cristianos que nos recibieron nos dieron la bienvenida con sorpresa y gratitud. Algunos preguntaron: – “Cómo es que ustedes, Hermanas, pueden venir aquí en un tiempo como éste?”. “Ustedes vienen a abrir y comenzar una nueva misión cuando las ONG decidieron ya abandonar el país. Este es un buen signo. No escaparemos otra vez.” Otros decían: – “Ahora estamos cerca del Cielo…” Y sintieron renacer su coraje y esperanza para que el referéndum resultara bien y fuera pacífico.  La sonrisa fue entonces nuestro primer regalo para este pueblo ya que era difícil que ésta surgiera espontáneamente en sus rostros. La esperanza cristalizó más adelante en dos signos: un referéndum pacífico en enero del 2011 y la declaración de la Independencia el 9 de julio del mismo año. Entonces la gente comenzó a establecerse en casas menos precarias y nosotras agradecimos a Dios con alegría por haber podido ser parte de estos remarcables acontecimientos.