"Ama como si nunca fuiste herida.
Perdona como si fuera la primera vez.
Abre tus ojos como si estuvieras en otro planeta.
Pero no olvides que estas en la Tierra.
Danza con tu vida como si nadie te viera."
Una madre de siete hijos y con un bebé en sus espaldas corrió a nuestra clínica para pedir un remedio para tratar su problema de piel. Ella casi se dormía mientras esperaba en la fila. Yo miré sus salpullidos superficiales e inmediatamente supe que éstos eran el resultado de infección de VIH. Le pregunté por su marido, su último niño más pequeño, su familia. La mujer, como cualquier otra mujer africana, alabó a su marido por su trabajo duro lejos de casa. Esto me explicó todo.