El sol salió en la Santa Misa de la Jornada Mundial de la Juventud de Cracovia,

así como las sonrisas de cada uno de los presentes en ese Campus Misericordia.

Francisco llamó a los jóvenes a tener presente la Misericordia en sus vidas.

El Santo Pontífice es el único en todo el mundo capaz de congregar tantos corazones

misericordiosos y tan llenos de amor y dispuestos a encontrarse con Jesús:
"Cuando en la vida sucede que apuntamos bajo en vez de a lo alto, nos sirve de

ayuda esta gran verdad: Dios es fiel en su amor y hasta obstinado. Nos ayudará

pensar que nos ama más de lo que nosotros nos amamos, que cree en nosotros

más que nosotros mismos, que está siempre de nuestra parte, como el más

acérrimo de los 'hinchas'", señaló el Santo Padre durante su homilía en la Misa.


Francisco recordó a los jóvenes de todo el mundo que Dios siempre nos espera

con esperanza, "incluso cuando nos encerramos en nuestras tristezas, rumiando

continuamente los males sufridos y el pasado". Pero aseguró que complacerse en

la tristeza no es digno "de nuestra estatura espiritual". Dios por el contrario, aseguró,

es obstinadamente esperanzado: "siempre cree que podemos levantarnos y no se

resigna a vernos apagados y sin alegría".


Por otra parte, el Santo Pontífice aseguró en su mensaje que la mirada de Jesús va

más allá de los defectos para ver a la persona; no se detiene en el mal del pasado,

sino que divisa el bien en el futuro; no se resigna frente a la cerrazón, sino que mira

al corazón. "Con esta mirada de Jesús, podéis hacer surgir una humanidad diferente,

sin corazón limpio y de luchar pacíficamente por la honestidad y la justicia"

(tomado de noticias JMJ)