Después de una preparación, llegó el día sábado 17 de enero de 2009 y la hora para partir a la misión a Los Ángeles. Los jóvenes de la Parroquia, san José de las Mercedes se juntaron temprano en el patio de la parroquia, algunos acompañados por sus padres y supuestamente con todos sus equipajes. Tomamos el Bus a las 10.30 hrs. Aunque después de un viaje caluroso, los jóvenes estaban muy entusiasmados, hasta los pasajeros del bus lo percibieron. Pues a las 18.30 hrs. llegamos al terminal de Buses donde el P. Eduardo con dos personas llegaron a buscarnos. Algunos fuimos en la camioneta y otros en Bus acompañados por un joven.
El día siguiente nos presentaron en la misa y en la tarde fuimos al sector junto con algunos del consejo parroquial para la primera reunión de organización. Fuimos caminando, llevando puesto nuestra polera misionera. Al vernos caminando hacia la plaza, algunas personas pensaron que éramos un equipo de fútbol, pero pronto se dieron cuenta que era un grupo de jóvenes entusiasmados por la misión. La reunión nos dejó un mapa claro para empezar a visitar las casas del sector los días contemplados durante la misión.
Visita de casas:Cuando Jesús envió a sus discípulos, los envió de dos en dos, pero nosotros nos enviamos el primer día tres en tres, dos jóvenes de Santiago y un integrante del mismo lugar. Cada uno estaba muy consciente de lo que Jesús dijo a sus discípulos: “Cuando entran a una casa decirle paz. Si merecen, recibirán su paz, y si no la merecen, la bendición volverá a ustedes” pues encontramos algunos evangélicos otros no creyentes en el sector, pero no dejamos nuestro entusiasmo. Varias personas nos esperaban que llegue la bendición a sus casas a través de la visita misionera. También se alegraron mucho por haber visto los católicos saliendo a misionar, otros nos confundieron con evangélicos. Encuentro en la tarde:
Más encantador de esta misión fue el encuentro en las tardes donde llegaron muchos niños, jóvenes y adultos y vivieron personalmente la experiencia. La plaza estaba llena de vida y alegría. Después del segundo y tercer día, la gente ya nos había ubicado e incluso nos ofrecían sándwich o nos llevaron en camioneta cuando nos vieron caminado.
Misa de cierre: Fue sorprendente y emocionante por la presencia de niños, jóvenes y adultos en la capilla que estaba llena de gente. La misión no solamente fue en el sector sino los jóvenes misioneros incluso pintaron el techo de la iglesia y Intercambiaron las experiencias con los jóvenes de la capilla Laura Vicuña quienes querían aprender de nosotros a salir a misionar. Así que podemos decir que la misión fue muy enriquecedor y regresamos muy contentos, llenas de experiencias positivas y esperanza de volver a misionar el próximo año.