
Llegamos al término de un nuevo año y podemos preguntarnos ¿con qué recuerdos y experiencias me quedo de este año que se va?
Podemos quedarnos en los acontecimientos negativos que nos sucedieron, en los problemas o dificultades, en las enfermedades, las tristezas o deudas que nos preocupan… sin embargo no es todo, también podemos agradecer el don de la existencia y de quienes nos rodean la familia, amigos/as y compañeros/as de trabajo o estudio. Toda la bondad que hemos experimentado y las posibilidades de desarrollar nuestros talentos y capacidades de trabajar, de relacionarnos y amar.
Te invito a tomarte un tiempo de silencio, de reflexión y de gratitud a Dios por cuanto has logrado vivir intensamente en este año que despedimos.

Al mismo tiempo, prepárate para acoger la vida que ya palpita y gime en tu torno, al iniciarse este nuevo año 2012. Aprovechemos la sabiduría de la cultura mapuche quienes, con la llegada del Año Nuevo celebran una re-actualización de su cosmogonía: es decir viven este acontecimiento como una nueva oportunidad para hacer mejor las cosas en el nuevo año. Por ello se reúnen, afianzan sus vínculos cantando juntos, se lavan de lo malo del pasado en las aguas del lago, se disculpan, y hacen su rogativa, así se alistan para reiniciar el nuevo año (ellos lo celebran el 24 de junio, calendario lunisolar).
Así, reunidos junto a nuestra familia, a nuestra comunidad de amigos, de parientes… gocemos la vida que se nos regala y de las personas con las quienes compartimos nuestra existencia, nuestra capacidad de amar y entre las cuales aprendemos a ejercitarnos en relaciones humanas.
DESEAMOS QUE EL 2012 TE REGALE MUCHAS BENDICIONES Y QUE TODO LO QUE ACONTEZCA TE LLEVE A UN ENCUENTRO MAS PLENO CON JESUCRISTO Y AL COMPROMISO DE SEGUIR CREANDO EL MUNDO POSIBLE QUE EL NOS MODELO. ¡FELIZ AÑO NUEVO!