El Trabajo Santifica PDF Imprimir Correo electrónico
Miércoles 02 de Mayo de 2012 21:34
El Padre Hurtado y el Trabajo Humano

“No hay virtud más eminente que hacer sencillamente lo que tenemos que hacer”.

 

 El destino eterno del hombre está en armonía con su destino temporal.  “Mi máquina trabaja conmigo, debo dominarla, admirarla, amarla; amarla porque ella me conduce a Dios siempre que me sirva cristianamente de ella”. “El fin de la producción es procurar a cada hombre hierro, lana, carbón, pero sobre todo procurar a cada uno de los trabajadores su parte de cielo…” “Amar mi máquina; entre ambos vamos fabricando la vida eterna”. Así meditan cada día miles de jóvenes obreros católicos.  (Leer el artículo completo en especial del 1 de mayo www.iglesia.cl)